El ajedrez al rescate

Editorial del diario El País a propósito de la aprobación por el Parlamento de la iniciativa que promueva al ajedrez como asignatura en las escuelas españolas.

EL CONGRESO APRUEBA LA INTRODUCCIÓN DEL MILENARIO JUEGO

EN EL PROGRAMA ESCOLAR

Tiene una dimensión lúdica evidente, pero el ajedrez es mucho más que un juego o un deporte. Numerosos estudios han demostrado que es también una poderosa herramienta para el desarrollo de procesos cognitivos esenciales para el aprendizaje. No solo enseña a pensar y tomar decisiones, sino que potencia la inteligencia emocional y ayuda a transmitir valores.

Esta es la razón por la que la Unesco decidió en 1995 recomendar a todos los países miembros que el ajedrez fuera incorporado como materia educativa en la enseñanza primaria y secundaria. El miércoles pasado, la Comisión de Educación del Congreso de los Diputados decidió, por unanimidad de los ocho partidos que la componen, proponer que este juego milenario pase a formar parte de la vida escolar de los niños españoles, especialmente entre los seis y los nueve años.

La recomendación no puede ser más acertada y debería ser rápidamente atendida por las autoridades educativas. No se trata de fomentar torneos de los que surjan campeones mundiales —aunque si los hay, mejor—, sino de potenciar en todos los niños las habilidades cognitivas que este juego proporciona. La lista es larga. Desarrolla los mecanismos de la lógica y el pensamiento analítico; aumenta la concentración y la capacidad de abstracción necesaria para imaginar escenarios variables; entrena la habilidad para planificar y anticiparse a los movimientos, enseña a visualizar mentalmente diferentes itinerarios posibles y calcular las consecuencias de cada movimiento en unescenario cambiante. Fomenta, por tanto, la capacidad de relación y de decisión.

En resumen, entrena procesos mentales necesarios para abordar cualquier aprendizaje y, en consecuencia, para afrontar la vida. Pero hay dos áreas educativas que se benefician muy especialmente de las bondades pedagógicas del ajedrez: las matemáticas y el dominio del lenguaje. Precisamente, aquellas en las que los alumnos españoles presentan mayores carencias.

Los sucesivos informes PISA han mostrado que los escolares españoles obtienen una puntuación bastante inferior a la media de la OCDE —entre 10 y 15 puntos por debajo— tanto en matemáticas como en comprensión lectora. Es, pues, una muy buena idea que el ajedrez salga ahora al rescate de estos escolares.

Cómo analizar con un niño sus partidas de ajedrez

Les presentamos un artículo que será de mucha utilidad para sus labores docentes. Su autor, Luis Fernández Siles, es maestro FIDE, y entrenador de ajedrez desde hace diez años. Además de dirigir la revista de ajedrez Andaluz es el creador del blog de ajedrez “Diario de un entrenador” —entrenadorajedrez.blogspot.com—, de donde hemos tomado este texto.

Queremos saber tu opinión. Es muy valiosa para nosotros.

 

 

por Luis Fernández Siles

Cuando asistimos a nuestros alumnos durante una competición o bien cuando estamos impartiéndole alguna clase, debemos analizar junto a ellos las partidas que han jugado. Muchos monitores o entrenadores realizan ese trabajo “con el piloto automático”, sin un método claro de los pasos a seguir. Sencillamente se sientan frente al alumno y comienzan a pasar las jugadas en el tablero, comentando los posibles errores e ilustrando cómo debería haberse jugado. Tal vez en ciertos momentos preguntando el por qué realizan ciertas jugadas. No quiero decir que esto esté mal, ni criticar la labor que realizan muchísimos pedagogos del ajedrez, tan sólo quisiera compartir en este artículo el método que he ido desarrollando con los años para que la tarea de analizar las partidas con los alumnos sea lo más provechosa y didáctica posible. Todo desde mi opinión personal, dando por hecho que puedan existir otros métodos útiles y efectivos.

Primero indicar que es sumamente preferible que el alumno no haya analizado antes la partida por su cuenta, usando módulos de análisis.
  1. ANALIZAR LA PARTIDA INMEDIATAMENTE DESPUÉS DE QUE SE DISPUTE
Evidentemente esto no siempre es posible, pero sí que es muy recomendable. El alumno tendrá las ideas frescas, sabrá por qué hizo tal o cual jugada, podrá comentar sus temores, planes, ideas, e incluso variantes que ha calculado.
  1. PREGUNTAR AL ALUMNO POR QUÉ CREE QUE HA PERDIDO (O GANADO)
Antes de comenzar a ver las partidas es importante que el alumno nos comente, a grandes rasgos, los motivos por los que cree que ha perdido (ganado o empatado) la partida. Esto puede ser muy revelador para el monitor, y seguramente podemos llevarnos más de una sorpresa. En muchos casos el alumno confunde los motivos por los que se ha llegado al resultado final. En infinidad de ocasiones atribuirá su derrota al último error cometido, especialmente en niveles más básicos.
Con frecuencia nos encontraremos con respuestas del tipo “me he dejado mate…” sin valorar que sus problemas comenzaron, por poner un ejemplo, cuando creó alguna debilidad en su rey; o por ejemplo nos encontraremos con una respuesta del tipo “me he dejado una pieza…” sin valorar que todo se vino abajo por mantener demasiadas piezas indefensas en su posición.
Hacer esta pregunta nos permitirá tras la partida entender si el alumno ha captado realmente los motivos de su derrota, si ha asimilado los conceptos importantes que lo llevaron a perder.
  1. ANALIZAR LA PARTIDA SIN INCLUIR VARIANTES LARGUÍSIMAS
Es importante que el alumno nos enseñe las variantes que calculó, para que podamos ver si ese cálculo ha sido correcto o no. Pero con frecuencia veo como el análisis de una partida con un alumno se convierte en otra partida que de pronto comienzan a disputar profesor y pupilo a partir de cierta posición de la partida. No creo que ese sea el mejor método. El tiempo que empleamos en el análisis debe ser lo más productivo posible para el alumno. Debe contener, como hablaremos en el siguiente punto, las cuestiones generales más importantes de la partida. Largas variantes que no llevan a ningún sitio claro o que no muestran una idea importante, deberían ser obviadas.
Como anécdota comentaré como en cierto Campeonato de Europa vi como un gran maestro analizaba la partida de un sub10. Pronto se acercó otro gran maestro, que formaba parte de la plantilla de entrenadores de la misma selección. En una de las posiciones que alcanzaron los entrenadores comenzaron a ver cómo podría haberse jugado a partir de ahí. Uno de ellos movía y el otro respondía. El niño miraba el tablero sin entender demasiado. Ellos seguían moviendo, ignorando al pequeño, realizando jugadas en lo que se había convertido en un “pique” entre ellos a partir de la posición del niño. No es difícil entender que poco pudo aprender el jugador de esos análisis.
  1. DESTACAR LAS IDEAS GENERALES MÁS IMPORTANTES QUE VAN APARECIENDO EN LA PARTIDA
Un buen monitor o entrenador debe tener buena capacidad de síntesis y debe tener la capacidad de ver qué conceptos erróneos hay detrás de una mala de jugada. Normalmente esos conceptos se pueden explicar con palabras y no necesariamente con variantes. No basta con decir “esta jugada no es buena…era mejor esta otra…” sencillamente porque el alumno no aprende nada especial, y de hecho difícilmente pueda volver a enfrentarse a una posición idéntica. Y el concepto que explicamos debe llevarnos a la verdadera raíz de la imprecisión, al germen del error. Mostremos un ejemplo simple:
Estamos revisando la partida de un alumno y nos encontramos con que nuestro pupilo ha movido su caballo de f6 a h5, amenazando el alfil de f4, como puede verse en el diagrama. Las negras pierden el caballo tras Db5+.
Nosotros podríamos indicarle simplemente que esa no es una buena jugada, que era mejor enrocar. Sin embargo no sería suficiente, no estamos llegando a la raíz del error, ni estamos aportando ningún concepto importante.
Podríamos decirle que era mejor enrocar, porque hay que alejar el rey del centro y ponerlo en lugar seguro cuanto antes. Algo es algo, pero no es suficiente. Nuestro mensaje debe contener todas las claves importantes que seamos capaces de transmitir.
Del error que vemos en tan sólo una jugada, se pueden sacar diferentes detalles y conceptos que sean útiles en el futuro para nuestros alumnos. Creo que lo más acertado sería detallarle las siguientes ideas:
  • Hay que enrocar cuanto antes para evitar posibles amenazas que nos pueden crear con nuestro rey en el centro. Mientras no hayamos enrocado debemos estar muy atentos a los posibles jaques y amenazas que nos pueden crear contra nuestro rey.
  • Mover dos veces o más la misma pieza en la apertura no suele ser aconsejable. Debemos poner todas nuestras piezas en juego cuanto antes.
  • El ideal es que nuestras piezas estén defendiéndose unas a otras, de manera coordinada, para evitar dobles amenazas y otros temas tácticos que se pueden provocar de no ser así. Siempre que podamos debemos actuar así, pero como evidentemente no siempre podemos progresar sin dejar alguna pieza indefensa, debemos estar muy atentos de las amenazas que se pueden crear contra ellas. El caballo en h5 queda indefenso y provoca la combinación del blanco.
  • Las esquinas y laterales del tablero suelen ser las casillas en las que los caballos quedan peor situados, por lo que debemos de estar muy seguros de que hay una razón de fuerza mayor para realizar un movimiento de ese tipo. En una posición como la del diagrama, incluso aunque no existiera el jaque en b5 y las blancas no pudieran ganar la pieza, no es recomendable situar el caballo en h5, puesto que no quedaría bien ubicado para el futuro.
    1. TERMINADO EL ANÁLISIS DE LA PARTIDA DEBEMOS VOLVER A PREGUNTAR AL ALUMNO POR QUÉ CREE QUE HA PERDIDO (O GANADO)
    Su respuesta nos ayudará a averiguar si su visión de la partida ha mejorado tras el análisis. La respuesta nos dará pistas acerca de los detalles que han podido quedar menos claros y tendremos que recordarle algunas cosas para refrescar su memoria y hacer hincapié en ciertos conceptos.
    1. PREGUNTARLE QUÉ HA APRENDIDO DE LA PARTIDA
    Antes de pasar al siguiente punto es conveniente dejar pensar al alumno sobre las cuestiones más importantes que ha aprendido. Ésto no sólo sirve para que veamos si tiene en cuenta lo aprendido, sino que debería servir para que el alumno valore la importancia de revisar las partidas y sea consciente de las lecciones que pueden obtenerse a partir de su planilla. Veo con frecuencia como muchos niños pierden la planilla de la partida que acaban de jugar, la tiran, o la dejan abanadonada junto al tablero en el que han disputado la partida. Es fundamental que los niños asocien su planilla y el trabajo realizado gracias a ella, a su propio aprendizaje.
    1. ÚLTIMO RECORDATORIO DE CONCEPTOS ASIMILADOS
    Puede parecer ser un poco pesado, pero antes de que el niño se vaya no está de más hacer un último recordatorio de las cuestiones más importantes, incorporando aquellas que el niño no haya mencionado con la pregunta del punto anterior. Puede que el alumno no haya nombrado algunos detalles de importancia, tal vez porque los haya olvidado o porque considere que eran cosas que ya sabía. Pero sin duda, un resumen, lo más esquemático posible, no viene nada mal.
    1. DARLE UN MENSAJE MOTIVADOR Y POSITIVO
    Hayan perdido, ganado o empatado, dejarles un buen sabor de boca es fundamental, y la función del monitor o entrenador no debería quedarse en las cuestiones técnicas del ajedrez. Si el niño ha perdido por cierto error, le recordaremos que cuando aplique lo aprendido le irá mucho mejor, le recordaremos que el resultado no es lo más importante, y le animaremos para que disfrute del ajedrez.
    Os dejo una infografía que he realizado para ilustrar este artículo.

Ajedrez en las aulas: argumentos irrefutables

por Leontxo García

En un país donde es rarísimo que los partidos políticos coincidan en algo, cabe preguntarse qué tiene el ajedrez para lograrlo, y además en periodo de precampaña electoral. Hay muchas razones de peso, y con sólida base científica para explicar ese consenso. Y se pueden resumir en diez:

1. Desarrolla la inteligencia

No sólo la cognitiva, también la emocional, como indica un estudio de la Universidad de La Laguna (Tenerife) de 2012, publicado en español e inglés. Además desarrolla al menos cinco de las ocho inteligencias de Gardner: matemática, lingüística, espacial, intrapersonal e interpersonal (las otras tres son musical, corporal y naturalista).

2. Gimnasio de la mente

Hay suficientes indicios sólidos y estudios científicos para afirmar que la práctica frecuente del ajedrez retrasa el envejecimiento cerebral, y por tanto podría retrasar durante años el mal de Alzheimer. Es un excelente gimnasio mental.

3. Otras aplicaciones sociales

La lista de experiencias con éxito en diversos países (muchas de ellas en España) es larga: niños hiperactivos (TDAH), con autismo, síndrome de Ásperger, superdotados, síndrome de Down, cáncer infantil, talleres de desempleados, cárceles, reformatorios, rehabilitación de drogadictos….

4. Adaptado al siglo XXI

Es el único deporte que se puede practicar y enseñar por Internet.

5. Universal

La Federación Internacional (FIDE) cuenta con 182 países afiliados; sólo el fútbol y el atletismo tienen más.

6. Infraestructura de muy bajo coste

Basta con un tablero y unas piezas, o ni eso si se practica con una aplicación para ordenador o teléfono.

 

7. Buena imagen

Está ligado a la inteligencia.

8. Más de 15 siglos de historia

Su invención se remonta, como mínimo, al siglo V. El ajedrez moderno, con las reglas actuales, se inventó en España —muy probablemente en Valencia— a finales del siglo XV.

9. Personajes fascinantes

Esta cualidad y la anterior son recursos muy útiles para hacer más ameno y eficaz el trabajo de pedagogía y difusión de profesores y periodistas.

10. Conexiones fascinantes con la ciencia y el arte

Por ejemplo, el ajedrez, la música y las matemáticas son las actividades que producen más niños prodigio. Ninguna computadora puede jugar aún perfectamente al ajedrez —no lo harán hasta que existan las cuánticas— porque el número de partidas posibles (un uno seguido de 123 ceros) es superior al de átomos en el universo conocido (un uno seguido de 80 ceros).

 

El ajedrez, asignatura en las escuelas españolas

El noble juego del ajedrez logró algo muy difícil en la política de cualquier país: que todos los partidos estén de acuerdo. Ayer, en Madrid, el Parlamento español aprobó la legislación para que el juego-ciencia sea asignatura en las escuelas.

En la Fundación Kasparov estamos entusiasmados con la noticia pues el ejemplo español será un gran impulso para lograr medidas semejantes en México y Latinoamérica.

Leontxo García, nuestro colaborador y amigo, escribió un par de notas en El País. Aquí las reproducimos.

 

 

 

EL PARLAMENTO IMPULSA EL AJEDREZ COMO ASIGNATURA EN ESPAÑA

Leontxo García

 

El ajedrez como asignatura es desde hoy uno de los poquísimos asuntos que concitan el acuerdo unánime de los partidos políticos españoles. La Comisión de Educación del Congreso de los Diputados ha decidido “instar al Gobierno a implantar el programa Ajedrez en la Escuela en el sistema educativo español, de acuerdo con las recomendaciones del Parlamento Europeo”.

El acuerdo no fue, sin embargo, sencillo porque las negociaciones duraron hasta el último minuto, sobre todo con el fin de que el Ministerio de Educación no pusiera ninguna objeción. De ahí que la intervención de Carme Sayós, portavoz del Grupo Catalán, fuera más bien escéptica –aunque anunció su voto favorable-, a pesar de que la Generalitat ha promovido uno de los estudios científicos más recientes sobre los beneficios pedagógicos del ajedrez. Diseñado por las Universidades de Girona y Lleida, ese estudio arroja conclusiones muy positivas: los alumnos que aprenden ajedrez como asignatura desarrollan más la inteligencia en varios parámetros y mejoran sus resultados en matemáticas y lectura, que son los ámbitos donde más fallan los niños españoles en el Informe Pisa.

Pero Sayós aclaró después en los pasillos que en el momento de su intervención desconocía el acuerdo pactado a última hora entre el PP y el PSOE, que añadía esta frase al planteamiento original: “(…) en colaboración con las Comunidades, en el ejercicio de las competencias que les son propias, y desde el respeto a la autonomía de los centros educativos”. Aclarado ese punto, Sayós fue tajante: “Estamos a favor de que el ajedrez se imparta en horario lectivo, como de hecho se está haciendo ya en muchos colegios catalanes, con resultados muy satisfactorios”. Esto mismo ocurre en otra experiencia piloto que se lleva a cabo en Cantabria, comunidad gobernada por el PP.

Todo ello, así como la conexión de la imagen del ajedrez con la inteligencia, contribuye a explicar por qué esta Proposición no de Ley del PSOE ha concitado la aprobación de todos los demás grupos. Si la proposición hubiera sido de ley habría obligado a cambiar el articulado de la Ley Wert, recientemente aprobada con los votos del PP y todos los demás en contra, lo que en la práctica rozaba lo imposible.

El diputado ponente Pablo Martín (PSOE) tuvo una intervención muy documentada y vehemente. Recordó que el ajedrez pedagógico “aumenta las capacidades estratégicas y memorísticas, enseña a tomar decisiones bajo presión y desarrolla la concentración, entre otras muchas cualidades, y con un coste económico muy bajo”. La respuesta del portavoz popular, Francisco Cabrera, no cambió la sintonía. Tras recordar que el Parlamento Europeo recomendó la introducción del ajedrez como asignatura en marzo de 2012 con 415 eurodiputados a favor, y resaltar que el índice de satisfacción de las experiencias piloto en Cataluña y Cantabria es “superior al 80%”, Cabrera mencionó estudios científicos realizados en Alemania y otros países donde el rendimiento escolar de los alumnos ajedrecistas “ha aumentado un 17% por término medio”. También recordó “la gran importancia de España en la historia y evolución del ajedrez, ya que el ajedrez moderno, con las reglas actuales, se inventó en España hace poco más de 500 años”. Además, recalcó, “nuestro país es el que organiza más torneos internacionales desde 1988”. Y concluyó: “Hablamos de una apasionante disciplina deportiva en el ámbito educativo”.

La representante del Grupo Vasco, Isabel Sánchez Robles, definió el ajedrez como “inversión estratégica de futuro”. La de Izquierda Unida, Caridad García, se mostró claramente a favor, y subrayó la esperanza de que “pronto ocurra algo parecido con la filosofía, la música y las enseñanzas artísticas”. Entre los portavoces que no tomaron la palabra está Carlos Martínez Gorriarán, de UPyD, quien había mostrado alguna reticencia previa en cuanto a la sobrecarga del currículo escolar en Secundaria. Sin embargo, el ponente del PSOE aclaró que su propuesta se dirige sobre todo a que el ajedrez e imparta en horario lectivo en los primeros cursos de Primaria, donde no hay problemas de sobrecarga curricular.

El próximo paso es la inclusión de este asunto en una reunión de la Comisión Sectorial del Ministerio de Educación, cuya decisión sería vinculante porque en ella están representadas todas las comunidades autónomas. El presidente de la Federación Española de Ajedrez, Javier Ochoa de Echagüen, presente en el Parlamento, manifestó que ya ha pedido una entrevista con el ministro para acelerar el proceso. El portavoz del PSOE en el Congreso, Antonio Hernando, y el de Educación, Mario Bedera, comparecieron ante los periodistas para comprometerse “a impulsar todo ese proceso cuanto sea posible”. Y recalcaron: “Este acuerdo no es vinculante legalmente, pero sí es un compromiso político serio, sobre todo porque ha sido unánime, lo que quiere decir que todos los partidos políticos con responsabilidad de gobierno en alguna comunidad autónoma están a favor”.

El PSOE tiene presentada otra Proposición no de Ley, que se discutirá pronto en la Comisión de Sanidad y Servicios Sociales, para promover la introducción del ajedrez en diversos ámbitos, como el retraso del envejecimiento cerebral (prevención del Alzheimer), las cárceles, la rehabilitación de drogadictos, etcétera. Todo indica que el acuerdo volverá a ser unánime.