El impacto del ajedrez en poblaciones marginales como una actividad formativa, capaz de cambiar el futuro de los niños y las niñas víctimas de la pobreza y su propia vulnerabilidad.

Los hombres y las mujeres somos el producto de nuestro propio sistema mental y del pensamiento colectivo que nos rodea.

Algo que ejemplifica esta afirmación son los estudios y declaraciones de destacados sociólogos y especialistas de la conducta humana que dicen, que algunos pueblos africanos no saben que están mentalmente programados para considerarse inferiores a los demás, simplemente porque son africanos, con la piel negra y se imaginan a sí mismos incapaces de hacer una cosa sin la ayuda de los demás. Nadie es un fracaso innato, ni está condenado a estar por bajo de los demás. Cualquier persona en cualquier rincón del mundo puede levantarse y salir de su inferioridad, de su incapacidad imaginaria, para crecer y creer en si mismo.

 Los hombres y mujeres somos ante todo seres humanos, somos el ser que mira delante de él, que mira hacia arriba y por lo tanto, espera y es diferente del animal (zoológico) que solo mira hacia abajo. Tenemos que mirar adelante, abrir los ojos y mirar hacia el futuro, dejar de ser miopes. Hay que dejar de mirar solo nuestro estómago.  Es el caso de Kitty Ndagizimana una jugadora de ajedrez que no alcanza todavía ni diez años de edad, y que nació y vive en Uganda, sin duda uno de los países más atrasados y marginales de aquel continente.  Kitty gracias al juego milenario se ha convertido en una estrella por su talento ajedrecístico, a través de su práctica ha adquirido fortalezas que redundan en su rendimiento escolar, en el cual ha crecido emocionalmente y, como puede verse en el video a pesar de su corta edad se expresa con toda propiedad.

Todos sus oponentes en el tablero, se han quedado impresionados con ella. Kitty es un ejemplo para los menores ugandeses, al igual que Phiona Mutesi, la joven de Katwe, Uganda que gracias a su talento en el ajedrez ha logrado salir de la marginalidad y la vida azaroza de las comunidades vulnerables. Su hazaña ha llegado a todo el mundo gracias a la película que realizo Disney sobre su vida, “La Reina de Katwe”.

Si bien Phiona Mutesi es la jugadora más talentosa de Uganda hay varias generaciones en su país que están siguiendo su ejemplo, es el caso de Kitty Ndagizimana.

 

Kitty Joyce Mary Ndagizimana

Kitty Ndagizimana es una jugadora de ajedrez de 8 años, que vive en Uganda. La organización Bridge International Academies la está apoyando y promocionando. Se trata de una red de colegios especializados en India, Kenia, Liberia, Nigeria y Uganda. Tres de los alumnos del colegio Nsumbi de Kampala (Uganda) recibieron una beca para participar en el campeonato absoluto y escolar de África en Harare (Zimbabwe).

Kitty y dos otros miembros de la organización “Brigde” recibieron las becas, entregadas por Muhoozi Kainerugaba, hijo y asesor de Yoweri Museveni, presidente de la República de Uganda desde el año 1986.

 

En los medios de comunicación de Uganda, Kitty se ha convertido en una estrella por su talento ajedrecístico y todos los oponentes con los que se ha enfrentado en el tablero, se han quedado impresionados con ella.

Todavía falta mucho camino que recorrer hasta que pueda ser la sucesora de Phiona Mutesi, pero comenzar siempre es difícil. ¡El caso es que siga adelante! “De las derrotas es de lo que más se aprende en las partidas de ajedrez”, para citar a Leontxo García.